domingo, 3 de febrero de 2013

Juegos pornográficos con el pasado




“He aquí tus leyes, no matarás, serás muerta, no robarás, no serás una mala recluta, no estarás loca ni enferma, sería una falta de consideración con quienes te hospedan, no zigzaguearás. No escribirás. Aprenderás las cuentas. No te tocarás. ¿En nombre de quién iba yo a escribir?
Hélène Cixous
La llegada a la escritura
(de una carta de Flora enviada desde el DForme)



Busco un poema para  vos

Se supone que no busco 

Sólo leo poemas un domingo que abandoné la noche y pude regresar a casa

Busco un poema que diga grito, hastío, el tiempo te ha podrido los deseos 

Busco corporizar el símbolo: serpiente, saliva, agujero infinito

Busco matar y  renunciar a ser muerta, pañuelo blanco teñido de sangre en una estación poblada de despedidas 

Viajo sola

Tu mano no me sirve para saltar al vacío porque nunca saltaste al vacío

Inventaste el simulacro de ser libre y tropezaste con imágenes rotas, devorador de  energía femenina, tus dientes rechinan, pero sólo es un destello

Tuve que venir hasta aquí para escapar del cautiverio,

Agitar las rodillas 


Saciarme de besos.


Pornografía del pasado
 
Transmisión de los santos que aseguran el fin 

domingo, 6 de enero de 2013

Medio día de Ms. Yonqui

Recuperar la escritura del trópico. Estirar el sol y asomarse al viento, a la sanación del tiempo caleño. El cielo rojo. Los oráculos rojos. Tal vez me sirva ser de aire, encender artilugios, explorar una conexión cósmica. Los lugares nos protegen y cambian de forma. El jardín no está quieto y me sumerjo. Soy visitante. 

sábado, 17 de noviembre de 2012


Casi siempre hay abortos, sangre, irrecuperables alientos marinos
Muertes en medio de la carretera
Artefactos de palabras: amantes, esposas,  putas, madres
Sobrevivientes que mastican pócimas secretas
Una  muchacha que camina y camina 
Un deseo atascado, agujero vacío
Un día tras otro
Una noche y un barco desbordado, alumbrado por algún ser rebelde de venus.
Casi siempre es el viento y el tiempo que sana con cigarros.
La consigna sigue siendo escapar. 

sábado, 27 de octubre de 2012

La culebra



La Señorita Yonqui se ha roto muchas veces los huesos, ya no es una figura con venas y dientes, tiene las pestañas distorsionadas y así, puede ser una serpiente de colores vivos que desaparece al tercer parpadeo. La noche huele a playa, ese viento insaciable mezclado con sonrisas y bronceador, saliva, canciones suaves y parasoles sin nombre.  La ciudad es la noche, una carretera con ecos que se diluyen con el calor.

Quiere escupir que grita
Ser mordida por el sol
Mecerse sobre la tierra que crece con la lluvia de la primavera

sábado, 22 de septiembre de 2012


Tengo esa canción y algunas otras
la noche que llegó la primicia de la primavera desconocida
Guardo un oráculo en el bolsillo, con la segunda carta atravesaré la noche.



sábado, 16 de junio de 2012


Han pasado millones de años 
Es invierno y mi piel parece de vidrio, se rasgaría con el rozar de una lengua afilada. 

Podría ser peor, pienso mientras me dejo ir por el océano estridente de la Panamericana y el viento acelera el corazón.

-¡El planeta del exilio es el único real!, sonríe la Rana al borde del charco. 
Sólo un brinco más: así habitamos Distancia-Ficción. 

Soñé que: 


viernes, 8 de junio de 2012



Arañarse y lamerse. Volver a casa y perderse en el trayecto. Cruzar la calle y pensar que cada pérdida tiene un propósito y tal vez el de esta noche sea tomar rayos de luna mientras la piel titila a 5° en una esquina desconocida de la avenida Maipú. 

lunes, 23 de abril de 2012

En el jardín de la memoria



Tejo rituales solitarios para despedir a mi hermana en su viaje
Siembro cenizas de cigarro en el viento,
semillas de cilantro en el solar de esta casa transitoria
Dejo ir mi amor hacia ellas: juntas, ovilladas, memoriosas que extienden sus alas para alcanzar a nuestra poeta en el vuelo.
“Nosotras acá, juntando verdes y amores para enviarte en el próximo vuelo cósmico pronto a despegar”, decía en sus últimas notas. Ahora despega, de regreso a la útera, libre y ondeante. Sus palabras, desobediencia feminista, kolina, antimilitarista, lésbica, poética, de amor y sanación con las mujeres serán siempre un referente de vida.  Ahora me aferro en la distancia a sus palabras, inundándolo todo, con la luz de su risa en mi cuerpo. 

Hermoso viaje...vuela viento libre...

Pía y July me enviaron este conjuro angelito hace unos días, solidarias y amorosas con mis  liberaciones. Hoy lo lanzo al viento para ellas, con el poder del amor y la sanación que nos cubre:

CONJURO ANGELITO 

Una mariquita roja con punticos negros
sube entre las piernas... cosquillas inquietas

trae con ella una flor naranja
y la cuelga en el ombligo de la doncella

un cultivo de girasoles y caléndula
llenan la planicie de su abdomen

y reverdece en el pecho el puro amor
chapoteando en el lago del perdón y la soltura

De luz azul se hace la voz y la creación
saltando en la garganta la fuerza del arte

para transformar con llamas violetas
el horizonte adentrándose en el afuera

rayo blanco descendiendo, pegándonos al firmamento
total aceptación

un chorrito de agua dorada baña cada poro, cada pliegue
cada rincón interno del cuerpo y del alma
sana que sana colita de Rana...


Del: MuñeQuiero

Sólo besos amada... Sólo besos amadas
(16-IV-2012)


“Mujer insumisa, caminante sin fronteras, poeta de sueños prohibidos, tejedora de mariposas, pájara lúcida. Te amamos, te vivimos. Hasta siempre amiga retardaHADA” (la soNoVIsoÑa producciones)

martes, 21 de febrero de 2012


Ahora estoy preparada para vivir fuera de la bola. Llevo mi libro como un salvoconducto. Si me paran en cualquier frontera, este libro responderá todas las preguntas. No por su contenido, no por su calidad, sino por la experiencia de haberlo salvado, haberlo reanimado, haberlo cuidado y haberlo defendido como tiempo y lugar de aprendizaje. Hasta aquí.
                                                               
El Sur: instrucciones de uso
Silvia Nanclares

jueves, 8 de diciembre de 2011

Genealogía abyecta



A L.a Brokes y las poetas chicanas que nombraron sus opresiones sin vergüenza


Soñé que balbuceaba un poema mientras me bañaba en la tina de un hotel sin nombre. 

Alguien abría y cerraba la cortina dejando ver la noche palpitar por la ventana,

salpicar como el agua que corría por mis piernas, por mi boca mojada, por las palabras que se hilaban en mi mente como sólo puedo hacerlo con las manos. 


Cortina abierta cortina cerrada.

Alguien descorre la cortina y  pone ritmo a mi poema. 

Yo quiero ver la noche, dejar salpicar el agua, que todo se inunde y desnude con descarnada violencia.

             

Han llegado las preguntas otras. No las del amor, de lo robado, del miedo arrinconado en las rodillas. 

Son las preguntas de los sueños febriles, el coraje y las poetas muertas. 

Se deshace el delicado velo, 

el luminoso tono azul que cubre la fotografía. 

Aparece sangre en el cielo, 

la violencia que marcó nuestras vidas de latinoamericanas perdidas en el agujero de la dichosa locura.


Aquí estoy yo, caminando al filo de la memoria, con todas ellas metidas en la sangre, con todos ellos mordiéndome la sed. No hay luz, a veces no hay luz, ni explicaciones que dar ni estados numinosos que alcanzar. Hay memoria, piel expuesta al sol, privilegios ocultos, borderlands, padres exiliados, madres cansadas, días y noches de deseo ser esta me amo esta me devoro esta me como las calles con mis ladridos resplandecientes.


Soñé que gritaba un poema mientras sangraban las piernas de una mujer sin nombre. 



martes, 16 de agosto de 2011

Desterrar a Barba Azul


3
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  1
   0
    Viñeta mordida

OBJETOS DESDIBUJADOS Y FILAMENTOS DE PLÁSTICO

Quiero escapar de la imagen que se repite, una y otra vez, sobre la pantalla del tiempo,
de lo que languidece como un globo brillante expuesto demasiado tiempo al sol.

Es mi oportunidad
La llave sangra y brillan en penumbra los ojos de las muertas
Escaparé, con vestidos de fuego y ningún referente, de la lama de la herida
de los destellos siniestros
del scratch marchito que ensordece la luz. 

jueves, 11 de agosto de 2011


El cuerpo es una escarabaja que suda. Hoy seda, mañana peso. Margarita que se deshoja como espiral lenta e inconstante.

Un día el cigarro augura vientos, una noche el viento augura cigarros que se desmenuzan como el horizonte. La niña vendedora de cerillas teme ser tragada por la araña de la fantasía al tiempo que se sabe ola, caricia de sol, nube que desaparece deprisa. Su propósito es sembrar para el movimiento y así aprende a navegar en tierra; a saberla espesa, dura, paciente, mutante, incierta y fértil. Navegar en tierra exige constancia de escarabaja que suda y ella es una yonqui de las palabras y la noche, de las explosiones mágicas, el agua y los atardeceres amarillos.  La Yonqui abre los ojos y se siente escarabaja, la escarabaja cierra los ojos y se siente yonqui. Entonces mutan en un ser bicéfalo, vestida con ondas para acariciar el tiempo.




miércoles, 23 de marzo de 2011


Miss Yonqui deshila la cebolla con delicada crueldad. Se rasca los ojos, chupa sus dedos y se va. Fugada de las palabras, recorre calles que después olvida. Una y otra vez el mismo río, una y otra vez la misma lama que cubre lo ya dicho, lo mudo, lo temido. El amor es una burbuja caliente, un espejo con agujeros donde se extiende la luz. El amor trae palabras, incertidumbres brillantes, ovnis acuáticos que se estacionan en sus pupilas enjabonando lo averiado, escupiendo lo marchito, abriendo túneles espumosos en el corazón despierto. Ms. Yonqui escapó de las palabras, del ruido, del filo del andén. Llegó a un lugar con dígitos matemáticos, sonidos de emisoras distorsionadas, puntos muertos. Quiso correr y sus pies se atascaron en la amplitud de la caretera; quiso ser otra y sus muertas la sedujeron con ofrendas de cáscaras oxidadas. Ms. Yonqui viene y va, una y otra vez el mismo río, el ácido de las vísceras transparentes en su paladar, el renacimiento de otras mujeres adornadas con colores preciosos y gemas cristalinas prendidas de la pupila izquierda. El amor es un hilo para subir a la superficie, demasiado frágil para ser tirado con  fuerza, demasiado fuerte para ser diluido con trucos de azar. Así son los ladridos del corazón, así los latidos del trópico, así este vagar por  días y cuerpos, así este estar adentro de sus propios sonidos. Así este ser, esta pasión, este nadar con los ojos abiertos.